Cómo Surgió el Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves (GISTM)
//: # (meta: Descubra la historia y las fuerzas impulsoras detrás del Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves (GISTM), desde fallas catastróficas como Brumadinho hasta la colaboración internacional que reformó la gobernanza minera.)
Cómo Surgió el Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves (GISTM): La Historia Detrás del Estándar
Introducción — por qué el mundo necesitaba un nuevo estándar
La industria minera siempre ha dependido de las instalaciones de almacenamiento de relaves (TSF) — vastas estructuras ingenieriles diseñadas para contener los residuos finamente molidos del procesamiento de minerales. Durante décadas, estas instalaciones fueron gestionadas bajo regulaciones nacionales y códigos técnicos. Pero a medida que las minas crecieron y los volúmenes de relaves se expandieron, comenzó a surgir un patrón preocupante de fallas catastróficas.
Estos no fueron eventos aislados — fueron sistémicos. Y cada uno llevaba un mensaje común: el mundo necesitaba un marco único y global para prevenir tales desastres.
El resultado fue el Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves (GISTM) — lanzado en agosto de 2020 — una respuesta directa al clamor público, la presión de los inversores y un ajuste de cuentas de toda la industria con la seguridad, la gobernanza y la responsabilidad.
Las tragedias que desencadenaron el cambio
Dos fallas de presas de relaves en Brasil — Samarco (2015) y Brumadinho (2019) — lo cambiaron todo.
Samarco: una llamada de atención
En noviembre de 2015, la presa de relaves Fundão en la mina Samarco (una empresa conjunta de Vale y BHP) colapsó en Mariana, Minas Gerais. El desastre liberó 40 millones de metros cúbicos de relaves, matando a 19 personas y contaminando más de 600 km del Río Doce. Fue, en ese momento, el peor desastre ambiental en la historia de Brasil.
Las investigaciones revelaron fallas sistémicas: monitoreo insuficiente, gobernanza débil y evaluación de riesgos inadecuada. A pesar de las promesas de reforma, menos de cuatro años después, la tragedia volvió a golpear.
Brumadinho: el punto de inflexión
El 25 de enero de 2019, una presa de relaves en la mina Córrego do Feijão de Vale en Brumadinho colapsó — matando a 270 personas, la mayoría de ellas empleados y contratistas de Vale. El flujo de lodo y escombros devastó las comunidades y ecosistemas aguas abajo.
Esta vez, la respuesta pública e inversora fue inmediata y global. Se perdieron miles de millones del valor de mercado de Vale. Gobiernos y financiadores exigieron cambios. Los mayores gestores de activos del mundo — incluyendo la Junta de Pensiones de la Iglesia de Inglaterra y el Consejo de Ética de Suecia para los Fondos AP — pidieron una revisión completa de la gobernanza de relaves.
Brumadinho no solo expuso una falla técnica — reveló una falla de gobernanza, ética y transparencia.
El nacimiento de la Revisión Global de Relaves (GTR)
A principios de 2019, tres organizaciones se unieron para liderar la reforma:
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
Principios para la Inversión Responsable (PRI)
Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM)
Juntos, lanzaron la Revisión Global de Relaves (GTR), un proceso independiente encargado de desarrollar un nuevo estándar global para la gestión de relaves.
El mandato del GTR era claro:
Prevenir fallas catastróficas a través de un enfoque de cero daño.
Crear un marco global que pudiera aplicarse a todas las instalaciones, independientemente de la ubicación o propiedad.
Integrar las dimensiones sociales, ambientales y técnicas de la gestión de riesgos.
Construir transparencia y confianza entre las empresas mineras, las comunidades y los inversores.
El trabajo del GTR fue liderado por el Dr. Bruno Oberle (entonces Director General de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN), apoyado por un panel de expertos independiente, e informado por extensas consultas globales — incluyendo audiencias públicas, talleres comunitarios, revisiones técnicas y mesas redondas de inversores.
De la consulta al consenso — cómo se desarrolló el GISTM
Durante 2019 y 2020, la Revisión Global de Relaves realizó docenas de consultas en todos los continentes — desde centros mineros en América del Sur y Australia hasta comunidades afectadas en África y Europa.
El proceso incluyó:
Aportes de más de 200 organizaciones, incluyendo empresas mineras, reguladores, ingenieros, ONGs y grupos comunitarios.
Cientos de presentaciones técnicas, detallando las mejores tecnologías disponibles, marcos de gestión de riesgos y modelos de gobernanza.
Borradores públicos y revisiones, asegurando transparencia e inclusividad.
A través de este diálogo, el equipo del GTR sintetizó un marco que conectó la ciencia de la ingeniería con los principios de derechos humanos — enfatizando la prevención, la preparación y la responsabilidad a lo largo de todo el ciclo de vida de una instalación de relaves.
La versión final del Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves (GISTM) fue publicada en agosto de 2020 — marcando un momento decisivo para la gobernanza minera.
Qué hace revolucionario al GISTM
El GISTM rompió con los estándares anteriores al fusionar la excelencia técnica con la responsabilidad social.
Sus innovaciones clave incluyen:
Responsabilidad al más alto nivel corporativo — Cada operador debe designar un Ejecutivo Responsable encargado de la implementación y la supervisión a nivel de junta.
Revisión y verificación independientes — Los Ingenieros de Registro (EoR) y las Juntas de Revisión Independientes (IRB) proporcionan controles sobre la integridad de las instalaciones.
Participación comunitaria — Las comunidades afectadas deben ser consultadas e incluidas en la preparación para emergencias y la divulgación.
Transparencia y divulgación — Los operadores deben reportar públicamente el estado, la clasificación de consecuencias y la conformidad de cada instalación.
Cobertura del ciclo de vida — El estándar se aplica desde la selección del sitio hasta el post-cierre, no solo durante la operación.
Esta combinación de responsabilidad de ingeniería, gobernanza y ética hizo del GISTM el primer marco de gestión de relaves verdaderamente global.
Del lanzamiento a la implementación — adopción temprana e impacto global
El GISTM fue adoptado oficialmente por todas las empresas miembros del ICMM, representando aproximadamente un tercio de la producción minera mundial.
Para agosto de 2023, todas las instalaciones de “consecuencia extrema” y “muy alta” debían cumplir con la conformidad total.
Para agosto de 2025, todas las instalaciones restantes deben cumplir.
Muchos operadores no pertenecientes al ICMM, instituciones financieras y aseguradoras también han adoptado el GISTM como referencia de debida diligencia, lo que significa que el cumplimiento se está convirtiendo en un requisito previo para la inversión y el financiamiento de proyectos.
Paralelamente, el Instituto Global de Gestión de Relaves (GTMI) fue establecido para certificar auditores independientes y asegurar una evaluación de conformidad consistente a nivel mundial.
América del Sur: el campo de pruebas del estándar
América del Sur — particularmente Brasil, Chile y Perú — se ha convertido en el epicentro de la implementación del GISTM.
Brasil: Los principales mineros del país, liderados por Vale y Anglo American, priorizaron el cumplimiento del GISTM para todas las presas activas e inactivas, publicando informes a nivel de instalación y encargando auditorías independientes.
Chile: Operadores como BHP y Codelco han integrado el GISTM en los marcos nacionales, complementando los estrictos códigos de diseño sísmico.
Perú: Empresas como Antamina y Gold Fields han usado el GISTM para fortalecer las relaciones comunitarias e iniciativas de transparencia.
Estos esfuerzos regionales demuestran el efecto dominó global del GISTM — transformando no solo las prácticas de ingeniería sino también la percepción pública de la responsabilidad minera.
Lecciones del proceso — qué nos enseña el GISTM
La creación del GISTM es un modelo de cómo las industrias complejas y de alto riesgo pueden reformarse cuando enfrentan escrutinio público y pérdida de confianza.
Tres lecciones destacan:
La colaboración funciona. Reunir a la ONU, inversores e industria creó legitimidad y equilibrio — un logro raro en la gobernanza de recursos.
La transparencia construye credibilidad. La consulta pública y los datos abiertos fueron críticos para la aceptación de las partes interesadas.
El cambio cultural es tan vital como el cambio técnico. El éxito del estándar depende de cambiar la cultura corporativa hacia la responsabilidad y la apertura.
El legado de la Revisión Global de Relaves
Más allá de la minería, el GISTM sirve como modelo para la reforma de gobernanza global en industrias de alto riesgo. Demuestra que los estándares técnicos pueden — y deben — integrar la ética, el impacto social y los derechos humanos.
Hoy, a medida que el cambio climático aumenta los extremos de precipitación y los riesgos sísmicos, la urgencia de una gestión robusta de relaves es mayor que nunca. El desarrollo del GISTM muestra que la alineación global y la responsabilidad son posibles cuando las vidas y los ecosistemas están en juego.
Cierre — de la tragedia a la transformación
El Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves nació de la pérdida — pero su legado es de transformación.
Redefinió cómo el mundo piensa sobre los residuos mineros: no como un subproducto, sino como un elemento central de la responsabilidad corporativa. Y demostró que cuando la industria, los inversores y la sociedad civil actúan juntos, incluso los sistemas más arraigados pueden evolucionar hacia la seguridad, la transparencia y la confianza.
Para los profesionales de la minería de hoy, comprender cómo surgió el GISTM no es solo sobre historia — es sobre comprender hacia dónde se dirige la industria.
Fuentes y lecturas adicionales: Global Tailings Review; informes de UNEP/PRI/ICMM; publicaciones de agencias brasileñas.