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GISTM vs. Estándares Tradicionales de Relaves: ¿Qué es Realmente Nuevo?

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//: # (meta: El Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves (GISTM) representa un cambio importante de los estándares más antiguos de minería y seguridad de presas. Este artículo desglosa qué hace diferente al GISTM — y por qué está redefiniendo cómo las minas gestionan el riesgo de relaves en todo el mundo.)

GISTM vs. Estándares Tradicionales de Relaves: ¿Qué es Realmente Nuevo?

Introducción — una nueva era para la gobernanza de relaves

Durante décadas, la gestión de relaves se basó en un mosaico de regulaciones nacionales, códigos de ingeniería y directrices específicas de cada empresa. Sin embargo, a pesar de todo eso, las fallas catastróficas continuaron — desde Canadá hasta Brasil y China.

Entonces, en 2020, el Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves (GISTM) surgió como un marco global unificado — no solo para prevenir fallas estructurales, sino para transformar cómo las empresas mineras piensan sobre la responsabilidad, la transparencia y la gobernanza.

Pero, ¿qué hace exactamente diferente al GISTM de los estándares tradicionales? ¿Es solo otra lista de verificación de cumplimiento — o algo más profundo? Comparémoslos frente a frente.

  1. Alcance — de manuales de ingeniería a gobernanza holística

Los estándares tradicionales como las directrices de la Asociación Canadiense de Presas (CDA), el código ANCOLD de Australia y las resoluciones de la Agencia Nacional de Minería (ANM) de Brasil se han centrado históricamente en el diseño de ingeniería y la seguridad geotécnica.

Sus objetivos eran claros: asegurar la estabilidad de la presa, controlar las filtraciones y monitorear la integridad estructural.

En contraste, el GISTM amplía el enfoque del desempeño técnico a la gobernanza y la ética. Integra dimensiones sociales, ambientales y organizacionales que rara vez se habían formalizado antes.

Área de enfoqueEstándares TradicionalesGISTM
Objetivo centralSeguridad estructuralCero daño a personas y medio ambiente
CoberturaDiseño, operación, cierreCiclo de vida completo, incluyendo gobernanza corporativa y transparencia
ResponsabilidadIngeniero u operador”Ejecutivo Responsable” a nivel de junta
Partes interesadasIngenieros, reguladoresIngenieros, comunidades, inversores, miembros de la junta
AplicaciónNacionalGlobal (vía ICMM e inversores)

El GISTM redefine la seguridad de relaves como una responsabilidad multidimensional — una que va desde el pozo hasta la sala de juntas.

  1. Gobernanza — ¿quién es responsable?

Los estándares tradicionales asignan responsabilidad a ingenieros y operadores — generalmente al superintendente del sitio o al ingeniero de seguridad de presas.

El GISTM introduce el concepto del Ejecutivo Responsable: un líder corporativo senior (a menudo un VP o CEO) personalmente responsable de asegurar el cumplimiento y reportar directamente a la junta de la empresa.

Este cambio es profundo. Asegura que la gestión de relaves no esté aislada en departamentos técnicos — se convierte en un riesgo a nivel de junta, integrado en el marco de gobernanza de la empresa, sistemas de auditoría e informes ESG.

En la práctica, esto ha llevado a las empresas a:

  • Establecer comités de gobernanza de relaves a nivel corporativo.
  • Requerir informes a la junta sobre instalaciones de alta consecuencia.
  • Publicar informes de conformidad públicos firmados por ejecutivos.

En resumen: donde los estándares antiguos trataban los relaves como un problema de ingeniería, el GISTM los trata como un problema de gobernanza con consecuencias humanas.

  1. Filosofía de riesgo — “tan bajo como sea razonablemente practicable” vs. “cero daño”

Los marcos tradicionales de seguridad de presas se basan en el principio ALARP — “tan bajo como sea razonablemente practicable” — lo que significa que los riesgos deben reducirse a un nivel tolerable dada la tecnología y el costo actuales.

El GISTM reemplaza esto con una filosofía de “cero daño”: ninguna pérdida de vida o daño ambiental a largo plazo es aceptable.

Esta es una postura moral además de técnica. Obliga a las empresas a planificar para la peor falla creíble, no solo la “más probable”.

Por ejemplo, bajo el GISTM:

  • Las crecidas de diseño se basan en la Crecida Máxima Probable (PMF), no solo en eventos de 1 en 1000 años.
  • Las instalaciones deben resistir cargas del Terremoto Máximo Creíble (MCE).
  • Las revisiones independientes deben cuestionar todas las suposiciones clave de diseño.

El resultado es una filosofía de diseño basada en consecuencias: cuanto mayor sea el impacto potencial, más conservador debe ser el diseño y la supervisión.

  1. Participación de partes interesadas — de cumplimiento a colaboración

En la mayoría de los estándares tradicionales, la participación comunitaria se limita a los procesos de permisos y las notificaciones de emergencia.

El GISTM cambia esa dinámica por completo: las comunidades son coautoras de la gestión de riesgos, no receptoras pasivas de información.

Las diferencias clave incluyen:

  • Participación libre, previa e informada para las personas afectadas.
  • Planes de preparación para emergencias (EPRPs) co-desarrollados, con simulacros y sistemas de comunicación.
  • Divulgación pública de datos de desempeño a nivel de instalación.

En países como Brasil y Chile, esto ha llevado a ejercicios de planificación conjunta entre empresas mineras, defensa civil y municipios locales — algo casi inaudito bajo regímenes anteriores.

  1. Transparencia — levantando el velo sobre los datos de relaves

Quizás el elemento más disruptivo del GISTM es su cláusula de transparencia obligatoria (Principio 15).

Los operadores deben divulgar públicamente:

  • Nombre de la instalación, ubicación y clasificación de consecuencias.
  • Resultados de revisiones independientes y estado de conformidad.
  • Estructura de gobernanza, incluyendo el Ejecutivo Responsable e Ingeniero de Registro.

Esto va mucho más allá de las normas tradicionales, donde los datos de relaves eran a menudo confidenciales o solo para reguladores.

La divulgación pública construye confianza, responsabilidad y confianza de los inversores — pero también invita al escrutinio. Algunas empresas inicialmente resistieron, pero la tendencia es irreversible: la transparencia es ahora una ventaja competitiva.

Plataformas como el Portal Global de Relaves — desarrollado por ICMM, UNEP y PRI — han hecho posible que comunidades e inversores vean datos de relaves de todo el mundo.

  1. Pensamiento del ciclo de vida — desde la cuna hasta el post-cierre

Los estándares más antiguos a menudo enfatizaban los controles de diseño y operacionales. La planificación del cierre se trataba como un requisito de etapa tardía.

El GISTM hace de la planificación del cierre un punto de partida. Los operadores deben demostrar, desde el primer día, que su instalación puede permanecer segura y estable “a perpetuidad” — incluso después de que la empresa ya no exista.

Eso significa integrar:

  • Sistemas de monitoreo post-cierre (ej., sensores remotos).
  • Mecanismos de aseguramiento financiero, como fondos fiduciarios o bonos de seguro.
  • Planes de transición social, asegurando que las comunidades afectadas sean apoyadas más allá del cierre.

Esta mentalidad de extremo a extremo asegura que la responsabilidad no termine cuando terminan las operaciones — una desviación radical de la práctica anterior.

  1. Aseguramiento — independiente, continuo y auditable

Los estándares tradicionales dependen en gran medida de auditorías internas e inspecciones periódicas por ingenieros de la empresa.

El GISTM institucionaliza el aseguramiento independiente a través de:

  • Un rol formal de Ingeniero de Registro (EoR) con autoridad para intervenir.
  • Juntas de Revisión Independientes (IRBs) para instalaciones de alta consecuencia.
  • Certificación de conformidad pública por auditores acreditados (vía el Instituto Global de Gestión de Relaves).

Estos mecanismos crean un sistema de defensa de múltiples capas — similar a las industrias nuclear o de aviación — reduciendo la posibilidad de que los riesgos críticos pasen desapercibidos.

  1. Ritmo de implementación — el cronograma de cumplimiento global

Bajo los compromisos del ICMM:

Todas las instalaciones de consecuencia “Extrema” y “Muy Alta” debían cumplir los requisitos del GISTM para agosto de 2023.

Todas las instalaciones restantes deben cumplir para agosto de 2025.

Este enfoque escalonado permite a las empresas concentrar recursos donde los riesgos son más altos, mientras asegura que cada instalación, independientemente de la geografía, eventualmente cumpla con el mismo estándar global.

Mientras tanto, los reguladores nacionales en Brasil, Chile y Canadá están actualizando sus marcos para alinearse con el GISTM — lo que significa que la convergencia entre estándares locales y globales se está acelerando.

Por qué importa el GISTM — más allá del cumplimiento

El GISTM no se trata solo de evitar desastres. Se trata de construir una gobernanza minera sostenible que gane confianza de inversores, reguladores y comunidades por igual.

He aquí por qué importa:

  • Los inversores ven el cumplimiento del GISTM como una señal ESG.
  • Las aseguradoras lo usan para evaluar la responsabilidad y los términos de cobertura.
  • Las comunidades lo ven como un marco para la participación y la protección.
  • Los operadores obtienen un camino estructurado hacia la transparencia y la mejora continua.

En un mundo donde la licencia social y la resiliencia climática están entrelazadas, el GISTM establece el escenario para un futuro minero más seguro y más responsable.

Cierre — un estándar para la próxima generación de minería

Donde los estándares tradicionales de relaves decían a los ingenieros cómo construir, el GISTM dice a las organizaciones cómo comportarse. No reemplaza la excelencia en ingeniería — la expande, incorporando ética, responsabilidad y transparencia en el ADN de la minería moderna.

Las empresas mineras que adopten esta nueva mentalidad no solo cumplirán — redefinirán cómo se ve el desarrollo responsable de recursos en el siglo XXI.

Fuentes y lecturas adicionales: Global Tailings Review; materiales de ICMM y UNEP; códigos nacionales de presas para comparación.